El deporte como método para salir del bucle

Deporte como método para salir del bucle
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¡Hola a todos!
¿Cómo vais? ¿Qué tal esas lecturas y escrituras?

Hoy quiero hablaros de lo que yo llamo el Método César Millán para salir del bucle. (Sí, me gusta ponerle nombres absurdos a las cosas)

Me explico: Soy una persona con tendencia a meterme en un bucle y no salir de él, como los perros con ansiedad en el programa del entrenador mexicano, acabo dando vueltas alrededor de algo, persiguiéndome la cola, incapaz de parar.

Persiguiendo la cola
Persiguiendo la cola

No, no me imaginéis así literalmente, a lo que me refiero es a ese momento en el que algo te absorbe por completo: el trabajo, la compra de la semana, llevar el coche al taller, la familia, los hijos, los padres, el marido, la mujer… (quédate con lo que mejor se adapte a tu caso)

Eso es un bucle, quieres concentrarte en otra cosa, quieres sentarte y escribir, pero tienes tantos asuntos en la cabeza que no te sale ni una palabra, no ves más que problemas en el desarrollo de la trama que no eres capaz de solucionar, o puntos que no te cuadran pero no ves por qué.

Ahí es donde todos necesitamos un método César Millán para sacarnos del bucle, dejar apartadas las preocupaciones diarias y centrarnos en lo que necesitamos. Y cada uno debe encontrar ese método, ese toque a dos dedos en la base del cuello, que no duele pero ayuda a desconectar.

Cada persona tiene el suyo, hay gente que lo encuentra en la cocina, otros hacen ganchillo, jardinería… En general son actividades que te permiten apagar el cerebro durante un rato, reiniciarlo, limpiarlo de todo lo que tiene dentro para poder llenarlo de algo distinto.

En mi caso es el deporte.

Debo dejar claro que no me gusta hacer deporte, no os creáis que es algo que disfruto porque sí. Preferiría pasar la tarde jugando a videojuegos, leyendo o, desde luego, escribiendo, pero como no es cuestión de pasarme la vida en un sillón, hace tiempo que empecé a ejercitar el cuerpo y no solo la mente. Intento salir a correr o hacer ejercicio varias veces por semana, lo que me permite la vida.

Una de las primeras veces, al poco tiempo de empezar, me ocurrió algo muy curioso: se me ocurrieron un montón de ideas sobre la historia que estaba escribiendo. Errores que no había visto y que de repente eran evidentes en mi cabeza, frases, giros en la trama…

Regresé a casa corriendo (literalmente) para coger un boli y anotarlo todo antes de que se me olvidara, convencida de que había tenido una tarde inspirada, pero aquellos momentos de inspiración se fueron repitiendo a lo largo de los días que hacía ejercicio.  No sé ya cuántas veces he tenido que coger el móvil y empezar a apuntar como una loca, sin parar de entrenar, rezando para que ese galimatías de letras equivocadas por los saltos tuviera algún sentido al día siguiente.

Tampoco os creáis que esto es la panacea. Hay veces que no funciona, hay días en que el bucle es demasiado intenso y el ejercicio ayuda a salir, pero no tanto como para que aparezca la inspiración literaria; y hay veces en que es tan tan intenso que no te quedan fuerzas para el deporte ni para nada. Pero cuando funciona… Es genial.

Lo que sí he descubierto es que hay más probabilidades de que funcione cuanto más intenso sea el ejercicio. Si estás ocupado tratando de mantenerte con vida, tu cerebro se vaciará de todo lo demás y en cuanto vuelvas a respirar, las ideas aparecerán.

¿El único truco? Dale tiempo al cerebro para saltar de una cosa a otra, si escribes por la mañana, date un par de horas para pensar en otras cosas, vacía la mente de la escritura, que ya regresará a ella cuando se vacíe de lo demás. En mi caso es lo que hago. Escribo al mediodía, el único rato que tengo libre, luego como, leo, juego, lo que sea y, a última hora de la tarde, me dedico al deporte.

Pero ese es solo mi método, ¿cuál es el tuyo?  Si te apetece, me encantaría que me lo contaras en los comentarios, seguro que todos podemos aprender algo de los demás.

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Comentarios (2)

Me ha absolutamente encantado. Yo tampoco disfruto con el deporte y sin embargo creo que nos hace muy bien a todos. Yo también me estoy planeando empezar a hacer deporte.
La verdad es que estoy totalmente de acuerdo con eso de que para encontrar la inspiración a veces es mejor distanciarse un poco y luego volver con nuevas ideas y la cabeza “limpia”.

Un beso, Arantxa <3

Muchas gracias por tu comentario, Carla.
De verdad que te recomiendo lo del deporte, aunque sea un sacrificio y la mayoría de las veces no dan ganas, es una forma fantástica de desconectar y, como dices, distanciarse. Ya me contarás cómo te va si te decides.
Un abrazo 😀

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