Oda a los asesinos literarios: Jean-Baptiste Grenouille

Jean-Baptiste Grenouille - Arantxarufo.com
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Hoy, por primera vez en las Odas a los asesinos literarios, retrocedemos en el tiempo y nos enfrentamos a un asesino del siglo XVIII. Se trata de un hombre con una deficiencia genética que lo muestra como un monstruo a los ojos de todos los que lo rodean, empezando por su propia madre. Este rechazo y su propia locura lo llevan a convertirse en un asesino con una obsesión muy particular: encontrar el olor que provoque el amor incondicional.

Este mes, la Oda a los asesinos literarios es para Jean-Baptiste Grenouille.

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Asesinos literarios: Jean-Baptiste Grenouille

Jean Baptiste Grenouille es el protagonista de la novela El perfume, escrita por el autor danés Patrick Süskind.  Se trata de uno de los psicópatas mejor retratados de la literatura, un hombre sin sentimientos, piedad ni remordimientos, capaz de hacer cualquier cosa para lograr sus objetivos.

Este personaje nació con una particularidad genética, es un hombre que carece de olor corporal. Aunque sea un defecto que, en principio, no parece muy grave, condiciona su vida hasta las últimas consecuencias. Su madre lo rechaza, el resto de niños y adultos notan que hay algo raro en él, algo que él no entiende, pues no es consciente de este defecto. Lo que sí sabe es que posee un olfato prodigioso capaz de captar hasta los ínfimos detalles olorosos en una época, el siglo XVIII que no  debía de oler precisamente bien: falta de higiene corporal, calles sucias, animales por las ciudades, enfermedades…

Pero no solo Grenouille se diferencia de sus congéneres por estos dos detalles, su trabajo como curtidor le provoca lesiones y heridas que van deformando su cuerpo hasta convertirlo en un monstruo. Esto contribuye a aislarlo cada vez más del mundo y provoca una falta de afecto, compasión o simples relaciones humanas en su vida que lo transforman en un personaje frío, manipulador y ajeno a esos mismos sentimientos que nunca recibió.

Grenouille basa su existencia en los olores, en buscar el perfume perfecto, el que le proporcione el amor y la admiración de los demás. Para ello se esfuerza en conocer todos los misterios de las esencias hasta lograr convertirse en el mejor perfumista de todos los tiempos. Y por fin encuentra ese perfume, un aroma que domina a quien lo huele, que manipula su voluntad y lo somete a sus deseos. El único problema es que, para elaborarlo, hacen falta los fluidos corporales de jóvenes vírgenes.  Bueno, a Grenouille no le cuesta nada matar a quien haga falta para conseguirlo.

La novela

El perfume trata muchos temas de gran profundidad: la esclavitud, la venganza, la avaricia, el odio… Pero en el fondo de todo eso está el amor y la falta de él. Grenouille busca un perfume que le garantice el amor de los demás, pero él, por su parte, es una persona incapaz de sentir amor por nadie. No lo quiso su madre, ni ninguna de las personas que se ocuparon de él en la infancia, ni, por supuesto, nadie en la edad adulta. Y es esa ausencia y ese deseo inalcanzable lo que lo lleva a hacer todo lo que está en su mano, por muy abominable que sea, para lograrlo.

En el siglo XVIII vivió en Francia uno de los hombres más geniales y abominables de una época en que no escasearon los hombres abominables y geniales.

Todo esto demuestra lo importante que es el amor para el ser humano, el poder que tiene para manipular a cualquiera, para volvernos locos de deseo o pasión, como consigue hacer Grenouille cuando descubre el perfume perfecto.

Jean-Baptiste Grenouille nace en 1738, en un París putrefacto, entre los restos del pescado que vende su madre en un puesto callejero.  Esta mujer, que ya ha dejado morir a cuatro hijos antes que a él, pretende hacer lo mismo con Jean-Baptiste, pero el llanto del bebé la delata, y la policía la detiene y la ahorca por infanticidio.

Jean-Baptiste queda huérfano, y los primeros años de su vida los pasa de orfanato en orfanato, lugares en los que tanto los niños como los adultos lo rechazan por su apetito voraz y su extraña ausencia de olor.

Finalmente acaba en la casa para huérfanos de Madame Gaillard, una mujer que carece de olfato y que no lo trata peor que al resto de sus huéspedes, sino igual de mal que a ellos. Sin embargo el resto de niños sí que odian a Grenouille, intentan matarlo varias veces, sin éxito, y el pequeño se refugia en el mundo de los olores, que va grabando en su memoria.

Allí vive hasta que, cuando tiene ocho años, Madame Gaillard deja de recibir el dinero que cubría la manutención de Grenouille, de modo que decide venderlo a un curtidor de pieles, Grimal, que lo esclaviza y maltrata durante los siete años que el niño trabaja para él. Grenouille sufre en este tiempo terribles enfermedades, heridas y lesiones físicas que van afeando aún más su aspecto, granjeándole un mayor rechazo por parte de la gente.

Pero con quince años ocurre algo, Grenouille está por las calles de París y detecta un olor irresistible, procedente de una joven pelirroja. Siente tal deseo por absorber ese aroma que, cuando ella lo descubre, la asesina para que no se lo arrebate.  A partir de este momento, el joven Grenouille se obsesiona con obtener el aroma perfecto, y para ello se propone convertirse en un maestro perfumista.

Jean-Baptiste Grenouille - arantxarufo.com¿Qué ocurre entonces? Que Grimal manda a Grenouille a llevar unas pieles a casa de Giuseppe Baldini, un supuesto perfumista venido a menos a quien Grenouille demuestra que puede crear perfumes mucho mejores que los que se llevan en París. Baldini compra al joven, y juntos forman el equipo perfecto, uno persigue el dinero y el otro la maestría con las esencias.

Durante tres años, Grenouille trabaja con Baldini y aprende todo lo que puede de este y de la profesión, pero llega un momento en que ya ha alcanzado el máximo que le puede dar ese lugar y decide marcharse. Se exilia a unas montañas en la Provenza donde se recluye en el interior de una cueva. Allí no hay olores humanos, ni ciudades, solo la naturaleza, y Grenouille se deleita con estos aromas y el recuerdo de todos los que ha coleccionado en su memoria a lo largo de su vida. Es ahí donde descubre que él mismo carece de olor, y entonces lo entiende. El olor corporal de las personas es un reflejo de sus almas, alma de la que carece, y es eso lo que ha provocado el rechazo de los demás.

Pasa siete años en las montañas. Luego reaparece y se dirige a Grasse, donde conoce a Laura Richis, una niña que posee un olor similar al de la joven que mató en Paris, pero en vez de matar a esta también, decide dedicarse a investigar cómo preservar su olor una vez lo obtenga. Pasa dos años estudiando y asesinando mujeres para sus pruebas. Sus víctimas aparecen siempre del mismo modo, desnudas y con el cabello cortado, lo que lleva a la policía a suponer que se trata del mismo asesino.

El padre de Laura teme por su hija, sabe que el asesino la persigue a ella, así que huyen de la ciudad, pero Grenouille los persigue y, por fin, mata a Laura y crea su perfume perfecto.

Grenouille es detenido, pero gracias a los efectos de este perfume, el día de su ejecución, logra que los testigos de la misma pidan su indulto y lo aclamen. Incluso el padre de Laura se ofrece a adoptarlo, presa de ese amor provocado por el perfume.

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Pero entonces Grenouille se da cuenta de que no es eso lo que quiere. La gente lo adora, pero él los desprecia, aborrece al ser humano, de modo que vuelve a París, al lugar inmundo en que nació, y allí, en medio de la calle, se rocía con el perfume y provoca que todos los ciudadanos se lancen a por él, convencidos de que están ante la presencia de un ángel. Tanto lo adoran que, en lo que consideran un acto de amor verdadero, lo acaban devorando hasta hacerlo desaparecer.

¿Quién es Jean-Baptiste Grenouille?

Este personaje destaca a primera vista por su horripilante aspecto físico; es un hombre de baja estatura, jorobado, medio cojo y con numerosas cicatrices en las orejas, el cuello y la mejilla, que han deformado su rostro. (Nada que ver con las imágenes que ilustran esta entrada y que pertenecen a la película El Perfume. Ya se sabe que el concepto cinematográfico de alguien “repulsivo” es muy particular).

“Durante su infancia sobrevivió al sarampión, la disentería, la varicela, el cólera, una caída de seis metros en un pozo y la escaldadura del pecho con agua hirviendo. Como consecuencia de todo ello le quedaron cicatrices, arañazos, costras y un pie algo estropeado que le hacía cojear, pero vivía”

Grenouille es un hombre egoísta y manipulador, tremendamente feliz cuando obtiene lo que desea, y capaz de cualquier cosa para lograrlo. Su ausencia de olor corporal lo lleva a obsesionarse con el de otras personas, una característica que identifica con sus almas. Pierden de esta manera su identidad como seres humanos para convertirse simplemente en eso, olores que desea robar para obtener aquello de lo que cree carecer. Una vez no le son útiles, las abandona, y casi como si ambas cosas estuvieran relacionadas, estas personas sufren a partir de ese momento horribles desgracias hasta sus muertes.

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Por todo esto se considera que Jean-Baptiste Grenouille es la perfecta representación de un psicópata, un hombre sin emociones, sin alma (una condición representada metafóricamente por la ausencia de olor). Un hombre que no encaja y que persigue ser aceptado para descubrir, una vez lo logra, que es él quien no acepta a los demás, los desprecia y aborrece.

Y no gritarles a la cara que no le inspiraban ningún miedo, que ya no los odiaba apenas, sino que los despreciaba con toda su alma.

Al contrario que muchos psicópatas literarios (Patrick BatemanHannibal LecterJames Moriarty…) Grenouille no posee una inteligencia privilegiada ni resulta encantador. Todo lo contrario, es un inútil en casi todos los aspectos sociales, no cae bien, no es inteligente ni hábil físicamente. Jean-Baptiste es un niño torpe, con problemas del habla y rechazado por todos. Expulsado por la fuerza de un mundo que no logra comprender. Y también es una bestia salvaje que se deja manejar por el instinto más básico: el olfato.

El asesino

Grenouille es considerado  a lo largo de la novela poco más que un animal, un ser que se mueve por instintos e ignora las leyes y la moral humanas. La única moralidad es la suya, el bien y el mal los decide él, y el instinto es el que lo guía.  En el fondo, es cierto que Jean-Baptiste Grenouille carece de alma.

Su figura no le interesaba; no existía para él como cuerpo, sólo como una fragancia incorpórea.

En total comete 25 asesinatos, todos ellos con sus propias manos, empezando por la joven pelirroja que encuentra limpiando ciruelas en el mercado. Es ella la que le descubre por primera vez ese olor que lo obsesiona de por vida, y la que abre la veda para asesinar a todas las mujeres que sea necesario hasta volver a encontrar ese aroma inigualable.

Las adaptaciones

El perfume - Oda a los asesinos literarios - Jean-Baptiste Grenouille - arantxarufo.comLa novela El perfume fue adaptada al cine en el año 2006 con el nombre: El perfume, historia de un asesino.

Esta película es una coproducción entre Alemania, España y Francia, y se rodó en Barcelona, Münich y Girona; protagonizada por Ben Whishaw, Dustin Hoffman, Alan Rickman, Rachel Hurd-Wood y Karoline Herfurth.

Durante muchos años, el autor de la novela, Patrick Süskind, se negó a que Hollywood la adaptase al cine a no ser que lo hicieran Stanley Kubrick o Milos Forman. Las productoras no  podían garantizar esto, de modo que la adaptación quedó cancelada hasta que se interesaron por ella las productoras europeas. Süskind aceptó entonces a Tom Tykwer como director porque, sencillamente, también era alemán.

Curiosidades

  • Se dice que la historia de Jean-Baptiste Grenouille puede estar inspirada por el caso real de Manuel Blanco Romasanta, el primer asesino en serie español, que mató a niños y mujeres para extraerles la grasa corporal y fabricar jabón con ella.
  • Kurt Cobain, líder del grupo Nirvana, afirmaba que “El perfume” era uno de sus libros favoritos, y que a él también le atraían los olores. La letra de una de sus canciones, “Scentless Apprentice” (“Aprendiz sin olor”), parece ser que está inspirada en la novela.

 

 

Y así termina la Oda a los asesinos literarios de este mes. Espero que la hayas disfrutado. Un asesino diferente con una motivación extraña.

Si te apetece leer una Oda a algún asesino concreto, no dudes en decírmelo. Se me van acabando las ideas…

¡No te olvides de dejarme tu opinión en los comentarios!

Hasta la próxima entrega de los Asesinos literarios

 

(Crédito de las imágenes:Google)

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Comentarios (4)

¡Si me pones a Jean Baptiste, me ganas enseguida!
El actor que lo encarna me tiene enamorado, y el personaje más el libro es BRUTAL 😛

¡Un besote!

??? Me alegro de haberte ganado! Es verdad que el actor lo clava, dentro de las diferencias con el libro, pero es que este es impresionante, en efecto.

Un abrazo enorme!!

Gran entrada Arantxa. Me encantó el libro, y cuando salió la película no podía imaginar que pudiera estar mas alejado de lo que tenía yo en mente. Es el libro perfecto para entender que la literatura va mucho más allá de la letra impresa. Parece que puedes oler cada aroma que se describe.

Muchas gracias, Aritz!
Me alegro de que te haya gustado la entrada, y coincido contigo en que el libro es increíble a la hora de describir la atmósfera de los lugares, los olores, la podredumbre… Una maravilla.

Un abrazo!

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