Reseña de Costa maldita, de Douglas Preston y Lincoln Child

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Costa maldita

El agente especial Pendergast acepta una investigación privada en Exmouth, localidad costera cercana a Salem. Tiene que resolver el robo de una valiosa colección de vinos propiedad del escultor Percival Lake y de su compañera Carole. Para ello viaja al lugar de los hechos acompañado de su ayudante Constance Greene. En la pared de la bodega de la casa, antigua residencia del farero, descubre un nicho con restos humanos muy antiguos. Lake comenta en ese momento que la proximidad de Salem, más la numerosa población de mosquitos chupasangre en las marismas que rodean Exmouth, han provocado gran cantidad de leyendas y rumores referidos al pueblo. Entonces el cuerpo de una persona asesinada aparece en las marismas. La única pista es una serie de esculturas misteriosas. ¿Podrían tener estos símbolos demoniacos alguna relación con la colonia de brujas que vivían en las inmediaciones hace tiempo? Puede que Constance sea la única que de verdad comprenda el peligro que tanto ella como Pendergast y los habitantes de Exmouth están a punto de afrontar…

Personajes 80.
Historia 80.
Escritura 70.
Final 80.

Lo bueno

  • El nuevo punto de vista desde el que nos acercamos a Pendergast
  • El toque Lovecraftiano de la historia
  • La ambientación
  • El ritmo

Lo malo

  • El destripe innecesario del final con tres páginas de antelación
7.8

Nota media

Me encantan las novelas del agente Pendergast. ¿Y a ti? Son novelas que no te dejan un segundo para respirar, unos personajes a los que ya conocemos, pero de los que no nos podemos aburrir porque solo sabemos de ellos lo que nos permiten, sin llegar a adentrarnos del todo en sus misterios y excentricidades; acción trepidante; giros en la trama; historias entretenidas…

Por eso, en cuanto salió Costa maldita, la decimoquinta entrega de la saga, tuve que correr a por él. ¡Y qué bien hice!

Si hay algo que debemos apreciar en los libros de Preston y Child, es que desde la página dos ya estás en medio de la acción. Es el caso de esta novela, cuatro párrafos para presentarnos a los personajes, la historia de un robo y ¡a investigar! Desde ese momento  ya no vas a poder parar de leer.

El robo de una valiosa colección de botellas de vino, un navío desaparecido hace más de cien años, leyendas de brujas en la costa nororiental de Estados Unidos… Pendergast y Constance se trasladan hasta un pequeño pueblo marinero en las costas de Massachusets, muy cerca de la localidad de Salem, y allí mezclarán todos estos elementos para obtener una nueva aventura, tan adictiva, emocionante y satisfactoria como todas las demás, hasta un desenlace que ninguno de ellos, y puedo que de nosotros, está preparado para aceptar.

Por fin: Costa maldita, la aventura número quince del agente Pendergast.

Los autores: Douglas Preston & Lincoln Child

 

Como ya me ocurrió con el caso de San Stephen King y su hijo Owen, cuya colaboración en la novela Bellas durmientes reseñé recientemente, siempre que llega a mis manos un libro escrito entre varios autores, no puedo sino preguntarme cómo demonios lo han hecho.  Preston y Child llevan escribiendo juntos desde 1995, y esa experiencia que les sobra se palpa en cada uno de sus trabajos

Entre ambos han escrito 17 novelas del agente Pendergast, 4 de Gideon Crew, 2 de la saga Más allá del hielo, y 3 novelas independientes.

Douglas Preston, por su parte, es autor de 7 novelas y 10 obras de no ficción.

Lincoln Child ha escrito 7 novelas independientes.

Casi nada, vamos. Unos aprendices.

La trama

Comenzamos en casa del agente Pendergast, en el ya famoso 891 de Riverside Drive. Llaman a la puerta y aparece el escultor Percival Lake para encargarle la investigación sobre el robo de su carísima colección de botellas de vino. Aunque Pendergast no está muy interesado en el tema, la recompensa de una botella de reconocida fama y calidad le hace cambiar de opinión.

Pendergast y su pupila Constance Greene, en el papel de ayudante oficial del investigador, por primera vez desde que la conocemos, se dirigen al pequeño pueblo de Exmouth, cerca de la legendaria Salem, un pueblo pequeño y costero invadido por la niebla, la humedad de las marismas, el frío y la oscuridad que hace que las viejas leyendas encajen perfectamente con los misterios más actuales, y se impregnen de un ambiente gótico magistralmente retratado.

En cuanto llegan a la casa del escultor se dan cuenta de que ese caso esconde más secretos y misterios de lo que parecía a simple vista. Empezando por un cuartucho oculto en la bodega saqueada en la que murió emparedado un hombre cuyo cadáver ha sido robado con las botellas de vino. ¿Quién era? ¿Por qué se lo han llevado?

Las viejas leyendas de una costa frecuentada por piratas, la cercanía del hogar más famoso de las brujas del noreste americano, la idiosincrasia propia de un pueblo pequeño en el que todos se conocen desde generaciones y la irrupción a bombo y platillo del extraño agente del FBI se mezclan para crear una historia llena de pistas, confusiones y teorías en las que Constance Greene parece ser la única capaz de entender lo que está ocurriendo.

Los personajes

En esta costa maldita vamos a ver por primera vez la actuación del agente Pendergast desde los ojos de alguien que presencia su extraño método de trabajo con la misma curiosidad que nosotros, y es reconfortante ver que no somos los únicos que nos preguntamos constantemente qué es lo que está haciendo y porqué.

  • El agente especial Aloysius Pendergast: ¿Qué podemos decir de A.X.L. Pendergast? Hace poco alguien lo definió como un Sherlock Holmes más interesante, mientras que otra amiga decía que le daba grima. Ambos tienen razón. El agente Pendergast utiliza métodos deductivos que ya querría el célebre detective inglés, al tiempo que se envuelve en una serie de manías y costumbres que también quisiera el famoso británico para ser el colmo del repelús. Meditación budista, una inteligencia superior y mucha mala leche forman la personalidad básica de un personaje literario como pocos.
  • La pupila Constance Greene: La conocemos desde hace varias novelas y la hemos visto evolucionar desde un personaje oculto entre las sombras de Riverside Drive hasta la mujer fuerte y decidida que encontramos en Costa maldita. Constance Greene está harta de vivir recluida entre las paredes de la mansión neoyorquina y se planta con su tutor en la costa para investigar el caso hasta sus últimas consecuencias. Y esto es literal, pues llega un momento en que parece que ella es la única que entiende lo que está ocurriendo. Esta novela es el punto en el que Constance se separa como elemento independiente de Pendergast y, al mismo tiempo y quizá por eso, es el punto de su historia en el que más se unen.

Los vecinos de Exmouth

    • El jefe Mourdock: Supongo que no pude haber un pueblo como Exmouth sin un jefe de policía como el jefe Mourdock; al menos, no en el imaginario popular. El gallito del gallinero, acostumbrado a ser el que manda en su pequeña porción de mundo, no lleva nada bien la irrupción de un detective de la gran ciudad, y menos si es alguien tan particular como Aloysius Pendergast. Seamos serios, a todos nos costaría adaptarnos a ese hombre. Que el jefe sea poco más que un inútil tampoco ayuda.
    • El sargento Gavin: Como contraposición al jefe de policía encontramos al sargento Gavin, un hombre joven, procedente de una familia destacada del pueblo y que pretende ocupar el lugar de su superior en cuanto este se retire. No en vano, su padre fue policía antes que él, y le toca seguir la tradición. Se presta a ayudar a Pendergast y, sobre todo, a Constance, que ejerce una innegable atracción sobre él.
    • El escultor Percival Lake: El empleador de Pendergast es poco más que una excusa para iniciar la historia. Una vez los investigadores llegan a su casa, su importancia en el caso pasa a ser circunstancial, pero nos sirve, al igual que ocurre con Constance, para identificarnos con un personaje que entiende lo que está ocurriendo tan poco como nosotros.

El final

Voy a dividir mi opinión sobre el final de Costa maldita en dos elementos.

El final de la historia. Rápido, duro, impactante, muy bien ejecutado e hilado con los sucesos que hemos venido leyendo desde el principio.

El supuesto giro sorprendente. De sorpresa, nada. Quieren provocar una reacción de enorme impresión en el lector y la avisan con diez páginas de antelación. Estás esperando que ocurra durante las últimas tres escenas, y cuando ocurre no hay ninguna sorpresa. Una lástima. Seguro que unos autores con la experiencia de Preston y Child podrían haberlo hecho mejor.

Al menos te deja con buen sabor de boca por todo lo demás.

En resumen: Costa maldita

Costa maldita ofrece lo que promete, ni más ni menos. Acción imparable y rápida desde el principio, misterios actuales mezclados con viejas leyendas, una ambientación propia de Lovecraft en plena actualidad. Y, por supuesto, Aloysius Pendergast en todo su esplendor, protagonizando algunas escenas que serán difíciles de olvidar.

Si te gustan los misterios, no puede no gustarte la saga protagonizada por este personaje cuyos amigos y familiares nos acompañan desde la primera entrega y son parte ya de nuestra familia literaria.

Si quieres leerlo,puedes comprarlo en librerías o en Amazon

 

¿Te atreves a acompañar a Pendergast y Constance en esta nueva aventura?

Un abrazo, y felices lecturas.

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