Reseña de Taxi, de Carlos Zanón

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Taxi

«Tenemos que hablar», le dice Lola a su marido durante el desayuno. Él le responde que lo harán por la noche, cuando acabe su jornada en el taxi. Sandino es un hombre melancólico, que duda en regresar a casa porque teme que Lola, harta de sus infidelidades, lo deje. No está muy seguro de si desea que eso suceda, como tampoco sabe si le gusta ser taxista, si es capaz de querer a alguien o si todo consiste en seguir rodando y chocando, como una bola en una mesa de billar llamada Barcelona. Durante siete días y sus seis noches, Sandino recorre las calles y los barrios como un muñeco roto que huye de sí mismo, un depredador que deambula sin rumbo fijo, de sitio en sitio, a criterio siempre del cliente, del tedio o de la ocasión de cauterizar la herida de la forma más carnal. Y mientras dura su particular odisea, en su mente se mezclan y entrelazan las historias de pasajeros, amigos y enemigos, una maraña de recuerdos y fantasmas del pasado que dibujan un mapa existencial de su vida, de la vida de la ciudad y de los personajes que la habitan. Tal vez así, en su fuga hacia la nada, Sandino logre liberarse de sus ataduras, de sus amores espurios y del entorno que lo atenaza para llegar a algún lugar en el que nunca ha estado

Personajes 90.
Historia 90.
Escritura 100.
Final 80.

Lo bueno

  • Los personajes
  • La música, la literatura, la poesía entre sus páginas
  • El reflejo de la vida

Lo malo

  • ¿Malo? Que duele, como la vida
9.0

Nota media

Carlos Zanón es uno de esos escritores que, o los amas, o los odias. Yo lo amo. Desde que lo conocí con “Yo fui Johnny Thunders”, años atrás, me convertí en fiel seguidora de su trabajo, y jamás me ha decepcionado. Tampoco ahora. Tampoco con Taxi, pese a que muchos me advirtieron de que esta era una novela diferente a las anteriores. Lo es. Más pausada, más reflexiva, más melancólica, si eso es posible. No en vano, tiene una importante influencia autobiográfica en la historia que relata. Pero no importa. Es igual de maravillosa que las demás. Igual de poética, de musical, de dura, de callejera. Igual de Zanón.

Y Sandino, su protagonista, Sandino soy yo. Por mucho que me joda serlo, y más, admitirlo, Sandino soy yo, y lo comprendo, lo odio y lo amo, igual que a su creador.

¿Te llevo?

¿Has tenido una buena vida cuando toda la gente que va a tu entierro cabe en un taxi?

El autor: Carlos Zanón

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Carlos Zanón nació en Barcelona en 1966 y se licenció en Derecho.

Lleva escribiendo desde 1980, entre poemas, relatos y novelas, y en este tiempo ha publicado casi una veintena de obras.

Ha ganado varios premios nacionales e internacionales, y hay quien compara su estilo con el del escritor norteamericano Jim Thompson. No lo veo.

La trama

Jose, Sandino para los amigos y los enemigos, es un taxista que odia ser taxista, pero que acabó detrás del volante por alguna razón que ni él sabe explicar. La licencia pasó de su padre a su hermano y este se la acabó cediendo a él.

Su abuela acaba de fallecer y los restos de una familia triste y resignada lo acompañan a todas partes.

Además, Lola, su mujer, va a dejarlo. No le extraña, la ha engañado decenas de veces y ella se ha cansado ya, pero Sandino no logra reunir el valor para hablar con ella y enfrentarse a esa ruptura tras la que puede que no consiga recuperarse, así que se dedica a dar vueltas con el coche, a trabajar y acabar en la playa, viendo los aviones aterrizar y despegar, para no afrontar la realidad de un matrimonio roto por su culpa.

¿Qué os ataba el uno al otro que ya no os ata?

Por si fuera poco, su única amiga, Sofía, se ha metido en un lío gordo. Alguien se dejó una maleta olvidada en su taxi, y el resto de taxistas andan detrás de ella. ¿Por qué? Sandino no lo sabe, como tampoco sabe si fiarse cuando Sofía le dice que entregó todo el contenido de la maleta a la policía. ¿Una decisión acertada en el mundo en el que viven? No suele pasar.

Entre trayectos, bares y cementerios, Sandino debe enfrentarse a su vida, a su pasado y a su futuro, a los hombres que persiguen a Sofía y a las personas que él mismo ha dejado tiradas tras pasar por sus vidas. Todos sus errores.

¿A qué lugar pertenezco? ¿A éste? ¿Esto soy yo?

Errores como Nat -Llámame Nat- una mujer rica de barrio bien a cuyas hijas lleva todos los días al colegio, y de la que está colgado pese a saber que ocupan esquinas opuestas de mundos distintos.

Ella y las niñas son parte del día a día de Sandino, personajes que se entremezclan en la novela con sus recuerdos y sus fracasos. Personajes como Hope, otra de las amantes de Sandino; los taxistas que lo persiguen por su relación con Sofía; Jesús, un extravagante colgado que se cree el hijo de Dios y dotado de sus mismos poderes; la familia de Sandino, con esa resignación a la que él mismo se ha acostumbrado, y los reproches constantes a lo que es y lo que no logró ser. Malos consejos con buenas intenciones.

Los personajes

La novela Taxi, en parte ficción, en parte autobiográfica, gira en torno a Sandino, su familia, sus amigos y sus enemigos. Y hay mucho hombre en este grupo, por supuesto, pero de algún modo siento que, además del protagonista, los personajes verdaderamente importantes en esta historia son las mujeres: la abuela de Sandino, recientemente fallecida; su mujer, Lola, que lo ha dejado, o no, o va a hacerlo si él se decide a encontrarse con ella y mantener esa conversación a la que no se atreve a enfrentarse; sus amantes, las que lo son y las que le gustaría que lo fueran, las presentes y las pasadas, las reales y las imaginadas. Las más importantes, tres mujeres que ni siquiera aparecen en las páginas de la novela, pero cuya presencia lo invade todo. Por eso es de ellas de quienes voy a hablar aquí, y si me equivoco, que venga Zanón y me corrija.

  • Sandino:  Qué difícil es definir a este hombre, de nombre Jose, pero al que todos conocen por un nombre que reivindica el valor de un disco que nadie valora. Sandino lo ha hecho casi todo mal en la vida, solo quiere encontrarse a sí mismo, pero en la búsqueda ha ido dando tumbos de un lado para otro y dejando cadáveres sentimentales en cada rincón. Ama a su mujer, pero la engaña, se enamora de cualquiera a quien no puede tener, no quiere ser taxista, pero es lo que hace. No quiere ser nada y, al mismo tiempo, necesita ser algo. Sandino es un pobre desgraciado, triste y melancólico. Por esas cosas de la vida, un hombre fácil de querer.

—Yo no estoy triste: soy triste.
—El taxista triste.
—Ése soy yo.

Y las mujeres en la vida de Sandino

  • La abuela Lucía. La abuela Lucía ha muerto, y a nadie le importa. Una mujer malvada, mentirosa, retorcida, que no supo querer a nadie ni logró ser querida por nadie. Sus cenizas acompañan a Sandino durante toda la novela, y son la excusa perfecta para que el hombre recuerde su niñez y la historia que convirtió a su abuela en lo que él conoció.
  • La mujer, Lola. Lola casi no aparece en esta novela, la vemos en recuerdos y la oímos hablar, pero no llegamos a conocerla. Y, sin embargo, está en cada acontecimiento que vive Sandino en estos días. Lola tuvo una vida dura de la que la sacó el hombre al que hoy quiere dejar. Se ha cansado de sus mentiras, de sus engaños y su tristeza.
  • La ex, Verónica. Vero fue una de sus muchas amantes, pero Vero tuvo algo que lo cambió todo. Vero era especial, era la mujer de Héctor, el exmosso, dueño del bar Olimpo y traficante de drogas que odia a Sandino porque sabe que, por su culpa, Verónica desapareció y los abandonó a los dos. Ella también se cansó de los golpes de su marido y las mentiras de su amante. Nadie sabe dónde está Verónica ahora, pero Sandino piensa que hay un motivo muy concreto por el que debería buscarla. Y sabe que no lo hará.
  • El objeto de deseo, Nat. Natalia, Llámame Nat, es todo lo que Sandino no representa. Una mujer hermosa, esposa de un hombre rico y escritor de éxito, madre de dos niñas adorables a las que el taxista lleva al colegio cada mañana, y por las que siente casi el único cariño verdadero que es capaz de sentir. Nat es la mujer de la que Sandino está enamorado pese a saber que jamás podrá tenerla porque viven en mundos diferentes, paralelos, condenados a no encontrarse jamás.
  • La amiga, Sofía. Sofía, taxista, igual que Sandino, y tan parecida a él que era imposible que no se encontraran, es la única persona a la que él considera una amiga. Ella le escucha, bromea, y no está interesada sentimental ni sexualmente por él. ¿Qué más puede pedir? Por desgracia, Sofía, como todas las demás que hemos visto, también está muy cansada de su mala suerte, y cuando encuentra algo que puede sacarla de ese pozo, se acaba metiendo en un lío muy gordo al que arrastra a su único amigo.

Amigos, enemigos, taxistas. En el mundo de Sandino hay muchos hombres, los taxistas a los que se encuentra en las paradas, con los que coincide en el bar, el dueño de la cafetería, los mafiosos y personajes de los bajos fondos que se encuentra cuando se sumerge en la noche. Ninguno lo quiere. Sandino es diferente, se cree o se sabe diferente, y eso no se perdona, por eso el mundo se alza en su contra cuando intenta ayudar  a Sofía. Por eso y porque, diferente como es, no entiende nada de lo que ocurre a su alrededor.

Creer que puedes ser normal sólo porque los demás te ven normal.

 

 

El final

Poco se puede decir sobre el final de Taxi. Al ritmo que llevaba, podía haber acabado casi de cualquier manera, y eso es algo por lo que felicito al autor, pues no es fácil tener tantas opciones llegados a ese punto. Carlos Zanón eligió este como pudo haber elegido otro, y para mí es un final estupendo. Creo que cualquier otro habría sido peor, unos por lo doloroso y otros por la traición que habría representado al estilo general de la novela.

No te queda más que morir para poder, tiempo después, resucitar y escapar, ileso.

En resumen: Taxi

Taxi es poesía callejera, como todo lo de Carlos Zanón, algo más reflexiva que sus anteriores obras, pero igual de lírica y de dolorosa. No hay dónde esconderse mientras recorres las calles de Barcelona a bordo del Prius que conduce su protagonista.

Bueno, sí  hay escondite, entre las canciones de una banda sonora que, como en todas las novelas del autor, cobra un enorme protagonismo y se te mete en la cabeza. Canciones grandes, enormes, clásicos del rock y el punk de todos los tiempos.

No one can hear you clash!

Te gustará Taxi si no buscas historias felices, príncipes azules ni princesas delicadas. SI estás dispuesto a bajar a la calle y enfrentarte al mundo real, a su dolor, sus fracasos y todo aquello que nunca se dijo.

A Carlos Zanón lo odias o lo amas. Y yo lo sigo amando.

Recuerda que puedes comprarlo en librerías o en Amazon

Un abrazo, y felices lecturas.

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