Querido diario: Primavera. Lluvia, frío y lecturas

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Ha costado, ¿eh? Parecía que el verano no iba a llegar nunca. Madre mía, ¡qué frío! Que si las lluvias y el viento y la nieve hasta el otro día… Vale, ya sé que aquí, en Tenerife, no ha sido tan grave como en la península, pero os aseguro que también hemos tenido una primavera mucho más fría y lluviosa de lo que estamos acostumbrados. Eso sí, ahora que por fin parece que ha llegado el verano, todos tenemos el mismo miedo, con lo que ha costado… ¡Nos vamos a cag??!

Pero si nos ponemos positivos, lo bueno de tanto frío y lluvia y temporal es que no necesitamos excusa para quedarnos en casa leyendo o escribiendo, y de esa manera he seguido adelante con el trabajo y con el blog. (Todavía no me creo que este proyecto siga en pie).

¿Quieres un resumen de lo que hemos visto estos meses?

 

El libro

Encaramos la recta final. El libro se enfrenta este verano a las últimas correcciones después de pasar toda la primavera trabajando en la primera revisión, la más dura, la más larga, la más satisfactoria. Sí, seguimos hablando de revisiones.

Como hice con En el punto de mira, esta vez también he mandado el manuscrito a mi correctora de cabecera para que me haga una corrección y un informe sobre la novela. Hay algunas diferencias evidentes entre este y mi anterior trabajo y necesitaba que ella me confirmara que estaba bien, que transmite lo que pretendo que transmita y que genera lo que pretendo que genere. ¿Sabes lo que me ha dicho?

Bueno, tan solo te diré que según terminé de hablar con ella me eché a llorar de la emoción. (Tengo que empezar a dejar de hacer esto, porque no me salen más caros los paquetes de pañuelos que me gasto que el propio informe)

Y es que…escritura - primavera

Así que, ya sabes, últimas correcciones, portada (que ya está más o menos apañada), maquetación y… Si todo sale bien, antes de Navidad abandonará el hogar y saldrá ahí fuera a vivir su vida.

El blog en primavera

Como digo, el blog sigue en marcha pese a todas las apuestas en contra, y he seguido publicando mis cositas a lo largo de la primavera.

Resumen:

  • Empezamos la primavera con la reseña de la última novela de Stephen King, escrita mano a mano con su hijo Owen King. No me llamó demasiado la atención, aunque partía de una historia que podría haber sido la bomba. Bellas durmientes
  • La siguiente reseña fue para un autor de la isla con el que tengo el honor de coincidir en los festivales del Tenerife Noir, y que devolvió este año al candelero a su personaje estrella, el investigador Mat Fernández, que recorre las calles de la isla en su búsqueda de justicia y venganza. De la mano de Javier Hernández Velázquez, Nunca bombardees Pearl Harbour
  • En Abril llegó ese momento que tanto había temido, el fin de la primera revisión de mi siguiente novela. Llevaba meses enfrascada en arreglos, correcciones, párrafos que se movían de sitio, capítulos enteros que desaparecían o nacían y detalles insignificantes que tardaban horas en estar como yo quería. Al final, necesité un rato para detenerme y pensar qué demonios había hecho. Y lo expliqué aquí: Fin de la primera revisión. ¿Qué demonios he hecho?
  • Otra reseña y un personaje clásico que regresaba a mi lista de lecturas, el extravagante inspector Pendergast, de la saga de novelas de Douglas Preston y Lincoln Child. En esta ocasión, el agente federal y su pupila, Constance Greene, acuden a un pueblo pesquero de la costa americana para resolver un misterioso robo que oculta mucho más de lo que parece. Pendergast en estado puro. Costa maldita
  • Para celebrar la llegada de Mayo, quise hacer un homenaje a mis dos pasiones en un solo post: música y literatura. ¿Cuántos grupos de rock han basado sus letras en obras literarias? Muchos más de los que imaginamos, y de esa unión han salido grandes maravillas, algunas de las cuales reuní aquí: Música y literatura. 5 bandas de rock que se inspiraron en los libros.
  • Todavía no entiendo cómo puede ser que no conociera a John Hart a estas alturas, un escritor de thrillers con una gran reputación que confirmé con la lectura de esta novela, una historia de fracaso y dolor y buenas intenciones que acaban mal. ¿Cómo no me iba a gustar? Redención
  • Una reflexión personal, En ocasiones escribo basura. No me refería solo a mala literatura, que también, sino a esos textos que nacen para que no los vea nadie porque son tan solo una vía de escape. Creo que casi todos los escritores recurrimos a este truco de vez en cuando, y yo lo confesé en este post.
  • Qué quieres que te diga, En el punto de mira lleva casi dos años publicado, y todavía recibe reseñas maravillosas como esta que publicó el periodista Rafael de Miguel en su blog. Pues muy feliz que me hace.
  • Siguiente reseña, Shibumi, un libro que me asaltó de manera inesperada en mi lista de lecturas pendientes, y que, pese a algunos errores en la construcción de personajes, me encandiló. Quizá por las referencias a una cultura asiática que me apasiona, o por la aparición de un asesino con su propia idea de justicia. Aquí tienes la reseña de Shibumi
  • Después de Shibumi vino Taxi, y no, no es un juego de palabras, es la maravillosa novela de Carlos Zanón en la que el autor nos cuenta algunos detalles autobiográficos adornados por su estilo inconfundible y esas calles de Barcelona que él relata como nadie. Una maravilla volver a sumergirse en sus páginas. Taxi.
  • Una pregunta para -casi- acabar la temporada: si lees una novela que no te gusta, ¿vale la pena perder el tiempo reseñándola? Yo pensaba que no, pero luego hubo comentarios para todos los gustos. Aquí puedes leer mi debate interno sobre si sí o si no: Reseñar una novela que no me ha gustado, ¿sí o no?
  • Tanto me lo pregunté, que muchos de vosotros me respondisteis a favor y en contra de hacer esa reseña negativa, y al final, me decidí. Aquí está, Los vigilantes del faro, de Camilla Läckberg. ¿Quieres saber por qué no me gustó? Pues ya sabes 😉

 

Mis lecturas de primavera

  • Nunca bombardees Pearl Harbour, de Javier Hernández Velázquez. Ya te he hablado de ella antes, y tienes la reseña aquí
  • Sombras en la meta, del autor francés afincado en Tenerife, Pascal Buniet. Una novela entretenida para lectores aficionados a las carreras de trail. ¿Qué ocurre si en la llegada a meta un corredor no aparece, pero su GPS dice que sí?
  • Objetos frágiles, de Neil Gaiman. Definitivamente, tengo un problema con los libros de relatos, y este no fue una excepción. Por muy buenos que sean los relatos en sí, no consigo encajar con esta forma de literatura, se me queda corta, necesito más, ahondar más, saber más… En fin, no eres tú, Neil Gaiman, ya te digo que no. Soy yo.
  • Orlando, un clásico de Virginia Wolf.  Un narrador muy potente en medio de una historia sin pies ni cabeza. Una historia extraña por definición, pero que se lee con una especie de morboso interés.
  • Costa maldita, de Douglas Preston y Lincoln Child. El agente Pendergast regresa a la acción en un siniestro pueblo de la costa americana, lleno de leyendas de brujas, piratas y tesoros perdidos.
  • Venganza, de Benjamin Black. La quinta novela de la saga del doctor Quirke es más oscura y depresiva que las anteriores. Pura Irlanda, lluvia y tristeza. Como dijo un amigo, una Guinness.
  • Quédate a mi lado, de Harlan Coben. Una novela entretenida, pero poco más,  unos personajes que intentan huir de un pasado, como si no supieran a estas alturas que nadie sale vivo de esta.
  • Redención, de John Hart. Menos mal que entonces llegó Redención para recordarme lo que es un thriller de verdad. Estos personajes sí que saben de fracasos y dolor y malas experiencias, y estos sí que están dispuestos a dejarse la vida por conseguir la redención.
  • Las puertas del infierno. La tercera entrega de la saga de la arqueóloga Sarah Kincaid, escrita por el autor alemán
    Michael Peinkofer. No me resultó tan adictiva como las dos anteriores, pues encontré pocas sorpresas y muchas repeticiones de elementos que ya conocemos, pero las aventuras de Sarah Kincaid por medio mundo tratando de resolver misterios dignos de Indiana Jones, siempre son una apuesta segura para pasar el rato.
  • Vlad, del autor mexicano Carlos Fuentes. Muy pocos elementos nuevos en esta historia clásica de vampiros, más allá de la ciudad en la que se desarrolla y un personaje, inesperado, que salva el resultado final. Aun así, como buena historia clásica de vampiros, se disfruta al tiempo que se pasa mal, y de eso se trata. Corta y recomendable para los aficionados al género.
  • Shibumi, del misterioso autor Trevanian. La historia del más letal asesino a sueldo, nacido en el Japón entre guerras, de una madre rusa y padre inexistente, un niño sin nacionalidad ni futuro que aprende pronto a vengarse de aquellos que pretenden acabar con él.
  • Taxi, de Carlos Zanón. Un taxista recorre las calles de Barcelona para huir de todo eso a lo que no se atreve a enfrentarse, una familia que se desmorona, una esposa que quiere abandonarlo, amantes que lo dejan y un amor imposible que no le hace caso. En medio de tanta soledad, su única amiga se mete en un lío bien gordo y él será el único dispuesto a ayudar.
  • Los vigilantes del faro, de Camilla Läckberg. No sabía si reseñarla o no, y al final lo hice. Una novela que no me gustó especialmente y en cuya reseña traté de explicar por qué mi opinión difería de la de la mayoría de lectores.
  • Máximo impacto, de David Baldacci. La próxima reseña, lo prometo. Ya os contaré entonces, porque el protagonista es…
  • Winesburg, Ohio, de Sherwood Anderson. ¿Recuerdas que hace un momentó comentaba que no soy yo de libros de relatos? Bueno, pues olvídalo, este me encantó. Quizá sea porque todos los relatos están relacionados entre sí, las historias de los habitantes de un pequeño pueblo perdido de la América profunda a principios del siglo XX es una colección de imágenes costumbristas y duras de la vida real. Un clásico americano muy recomendable que comenté en Goodreads

 

Y el trimestre que viene…

¡Qué nervios!

Se acerca el final y parece que el trabajo se acumula. Voy a pasar todo el verano trabajando para tener lista la próxima novela en el tiempo previsto. Portada, últimos detalles y maquetación.

primavera

¿Y tú? ¿Qué has hecho esta primavera?

Hasta pronto

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