Reseñas de Zed está muerto

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Puedes consultar el original en el blog de Libros Citados

¡Hola, hola! Hoy os traigo el resumen de las lecturas que hice en el pasado mes de Junio. ¿Vosotros que habéis estado leyendo?

Puedes consultar el original en el blog de Vamos a leer

Zed está muerto

Título: Zed está muerto
Autor: Arantxa Rufo
Género: Thriller, Policíaco
Edición: Autopublicación, 2018
Número de páginas: 424
ISBN: 978-84-09-04771-0

Sinopsis…
Los Ángeles, julio de 2018. Tessa Britton, una stripper de un club de Los Ángeles, está preocupada porque su amiga Katya ha faltado a clase de baile y tampoco contesta al teléfono. Al acudir a su casa, descubre su cadáver, junto con el de un misterioso hombre tatuado.

Cuando la detective del LAPD Elizabeth Delgado, que lleva de baja casi un año, llega al escenario del crimen, el agente Michael Poulsen, del FBI, le comunica que la víctima es hija de Luka Maksimov, un líder de la mafia rusa que no dudará en enviar a un asesino a la ciudad para vengar su muerte.

En un caso en el que cada uno convive con sus propios demonios, Tessa parece tener todas las respuestas.

¿Era Katya el objetivo o la han asesinado para hacer daño a su padre?

La guerra en Los Ángeles no ha hecho más que comenzar…

Sobre el autor…

Nació en Madrid en 1979, aunque se trasladó al año siguiente a Santa Cruz de Tenerife lugar en el que vive desde entonces. Cursó el ciclo formativo en Técnico Superior en Sonido en Madrid.

Actualmente, y tras desempeñar en un sinfín de profesiones, se dedica a la informática y al diseño gráfico en una empresa dedicada al mundo de Internet. Reparte su tiempo entre el trabajo, la lectura, su blog arantxarufo.com y, por supuesto, la escritura.

En el año 2016 publicó su primera novela, En el punto de mira, un thriller policiaco de buenos no tan buenos y malos no tan malos localizado en Londres.

En octubre de 2018 salió a la venta su segunda novela, Zed está muerto, otra obra de tinte criminal.

Mi opinión…

Llegué a esta novela después de haber leído varias reseñas positivas. Y me apetecía mucho leer una buena novela policíaca, de esas que te duran un suspiro y te metes en la trama desde el minuto uno. Y ya os adelanto que con Zed está muerto, se consigue.

La trama comienza situándonos en Los Ángeles, en pleno mes de julio. Asistimos en directo al asesinato de una mujer y su guardaespaldas.
El autor material es un asesino a sueldo, el intelectual…no lo sabemos. De momento.

Theressa Britton (Tessa) es una joven estríper que trabaja en un club por las noches y por las mañanas da clases de baile en una academia. La chica lleva una doble vida que solo conoce su mejor amiga, una chica rusa a la que le apasiona el baile como ella y que sueña con ser actriz. Como tantas y tantas chicas llegadas a la ciudad de los sueños y que terminan o en el olvido o viviendo una pesadilla.

Pero el destino, que es así de caprichoso, les tiene reservada su propia película. Y es que la amiga rusa de Tessa, Katya, es en realidad Ekaterina Maksimova, hija de Luka Maksimov, un peso pesado de la mafia rusa tan peligroso como poderoso. Los motivos de la muerte de Katya y su guardaespaldas, quienes aparecen de una forma comprometida, son un misterio. ¿Quién ha asesinado a la chica y por qué?

Al mismo tiempo que toman las riendas del caso la policía de Los Ángeles en la persona de la agente Isabel Delgado y el FBI, con el agente Michael Poulsen, desde Moscú comienza una auténtica guerra fría entre clanes mafiosos que tiene doble objetivo : vengar la muerte de Katya y hacerse con el control de la ciudad angelina.

Y el encargado de llegar hasta el fondo del asesinato de Katya, por parte de los rusos, es Zed. Este asesino a sueldo trabaja para el padre de la chica asesinada. Joven, de aspecto frágil, se trata de una persona buscada por el FBI, experimentado en su trabajo, astuto y escurridizo, atrapar a Zed es algo que se ha convertido casi en una obsesión por parte del agente Poulsen. Y es que a Zed es difícil atraparlo, tanto que incluso es capaz de burlar a la propia muerte.

Había muerto de pequeño y desde entonces no había dejado de acercarse a las puertas del infierno. Pero nunca lo dejaban entrar.

Con un ritmo trepidante que no decae nunca, la autora nos sumerge en una persecución contrarreloj que tiene por un lado dar con los asesinos de Katya y su guardaespaldas y conocer los motivos del crimen y por otro, dar de una vez con todas con el escurridizo Zed. Todo esto antes de que éste actúe por su cuenta y no se cobre más víctimas en su particular carrera de venganza.

Simplemente diré que Zed está muerto es una de las mejores novelas que llevo leídas en este año. Me ha atrapado desde el primer momento y aunque pensaba que no me iba a sorprender llegados a un punto, lo ha hecho. Tiene acción, mucha acción, y unos giros en la trama importantes. Tanto que el interés por la lectura no decae ni un segundo.

Hacía tiempo que no leía una novela en la que sentí simpatía por el criminal. Porque Zed es un criminal carente de empatía por nadie (o eso parece) pero sin embargo, la autora consigue que sintamos simpatía por él. Me ha caído bien.

Zed está muerto es un fantástico thriller policíaco que nos envuelve desde la primera línea. Una novela que los amantes de este género no pueden pasar por alto y que muestra una vez más, la maravilla de autores que tenemos en casa.

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Puedes consultar el original en el blog de ALibrería Blog

Zed está muerto, de Arantxa Rufo

·Título: Zed está muerto
·Autora: Arantxa Rufo
·Género: novela negra
·Obra autopublicada
·Fecha: 2018
·Páginas: 476
·Valoración: Sí, recomendable
·Enlace de compra

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No había finales felices para la gente como ella.


Arantxa Rufo (Santa Cruz de Tenerife, 1979) ha publicado anteriormente En el punto de mira(2016), otra novela negra que me sorprendió gratamente ya hace un par de años y que reseñé en mi blog personal. Por ello, esperaba desde hace tiempo una nueva obra de la autora canaria. En esta reseña compararé un poco ambas obras, si bien no tienen más que algunas similitudes, no están relacionadas en su argumento y, por tanto, se leen de manera independiente.

El argumento es el típico de la novela policíaca, pero la manera de contarlo no tiene nada de típica. Una estudiante de danza, Tessa Britton, acude a casa de su amiga Katya porque esta última no ha ido a clase. Se encuentra el cadáver de Katya casi oculto bajo el de un hombre tatuado. Lo que parece un caso claro de sobredosis llega a manos de la policía y envían a la detective Isabel Delgado, que lleva un año de baja. Pero aparece el agente del FBI Mike Poulsen, que afirma que la víctima es hija de Masksinov, un mafioso ruso con negocios en la ciudad, y que el crimen puede ser el principio de una guerra entre mafias en Los Ángeles.


¿Cómo interrogas a un traidor al que consideras un amigo?


Los protagonistas son muchos y muy diferentes entre sí, sin que recaiga un peso mayor en uno de ellos que nos haga otorgarle el papel principal. Tessa esconde varios secretos. El primero que sale a la luz es que además de estudiar danza también trabaja como stripper en uno de los clubes del padre de su amiga. Isabel Delgado es una policía que se encuentra de baja por un hecho traumático que iremos descubriendo a medida que leemos y que debe enfrentarse, además de a un caso complejo con el FBI de por medio, a sus propios miedos y fantasmas. Otro personaje clave es Zed, el hombre que Masksinov envía desde Rusia para investigar lo sucedido. Zed es un joven de unos treinta años con un pasado muy turbio, una infancia muy traumática y un carácter frío, meticuloso y calculador que le mantiene con vida a pesar de los peligros a los que se enfrenta siendo la mano derecha del jefe de la mafia. El agente especial Mike Poulsen parece el típico policía pagado de sí mismo, que cree saberlo todo y mira a los demás por encima del hombro, pero, ¿es así en realidad? Iremos descubriendo que todos estos personajes tienen su trasfondo, que muchas veces ocultan o tratan de no mostrar.


Las puertas se cerraban y, a veces, ya no se volvían a abrir.


Tenemos la trama de novela policíaca, un tanto manida, que podemos encontrar en tantas obras de ficción: mafia, asesinatos, una stripper, muchos misterios, algunos cadáveres y unos policías del FBI y la LAPD que tratarán de resolver el caso mientras se pelean entre ellos. Tiene muchos puntos fuertes como son el punto de vista coral con un narrador en tercera persona, pues se sigue a muchos personajes diferentes y nos permite tener varias perspectivas; la ambientación está cuidada hasta el mínimo detalle y, sobre todo, la asombrosa calidad de la prosa de Arantxa Rufo. Emplea un vocabulario incisivo que nos mete de lleno en la mente de los mafiosos, las strippers, los policías, etc. En esta obra hay incluso palabras y expresiones en ruso, con su correspondiente traducción, y se utilizan letras de canciones que contribuyen a darle un toque de realismo. También hay algunos matices de la cultura sudamericana, que tan presente está en Estados Unidos.

Como ya hiciera en su anterior novela todo está calculado con mucha precisión, desde los lugares que se mencionan a las armas que portan los protagonistas. Toda la ambientación está muy detallada. Y además también repite esa mezcla del bien y el mal en cada persona, que nos lleva a dudar de quienes son los buenos y quienes los malos, si es que los hay. Zed por ejemplo, está muy lejos de ser el típico asesino a sueldo o el villano de la historia, pero tampoco es un héroe precisamente. Nada es en blanco y negro, cada personaje es una escala de color.

La obra está excepcionalmente bien escrita. Engancha desde el principio, en el que nos encontramos un golpe de efecto muy certero, y su ritmo es ágil, tanto que apenas puedes soltarla. A pesar de tener más de cuatrocientas páginas, se lee realmente rápido. En definitiva, aunque no deja de ahondar en los tópicos de la novela negra, no vamos a encontrarnos la tópica lucha del bien contra el mal. Arantxa Rufo se mueve con gran soltura en esas revueltas aguas que son los temas comunes del thriller policíaco. Si os gustan las obras de ficción de policías y la novela negra en general, disfrutaréis mucho de este libro.


¿Dónde está esa línea y cómo carajo se cruza?

Puedes consultar el original en el blog de ALibrería Blog

Puedes consultar el original en el blog de Vida de una lectora dispersa

OPINIÓN

Si alguien me sigue desde hace algo de tiempo sabrá que una de mis escritoras autopublicadas favoritas es Arantxa Rufo. Sus novelas policíacas me encantan. Ya os he hablado de En el punto de mira (reseña) y hoy os voy a hablar de su publicación más reciente.
Zed está muerto es una novela lleno de intriga, misterio, investigaciones policiales de esas que me gustan a mí y unos personajes difíciles de olvidar.

 

El caso empieza con una chica rusa muerta en su casa de un barrio residencial de Los Ángeles. Todos los indicios apuntan a un suicidio pero la inspectora que llevará el caso no está completamente convencida. A todo esto hay que añadirla presencia de un agente del FBI. Su presencia allí se debe a que la fallecida es la hija de uno de los mafiosos más importantes de Rusia. Por esta razón se inicia una investigación para lograr esclarecer los hechos. Y en este caso el FBI y el Departamento de Los Ángeles deberán unir sus fuerzas.

 

El caso se verá rodeado de incógnitas, testigos poco colaboradores, y de lo más importante, un asesino enviado por el jefe de la mafia para que encuentre a quien ha matado a su hija y que siempre irá un paso por delante de la policía, dejándola sin hilos de los que tirar.
Los protagonistas de esta historia son sin duda Elizabeth Delgado, agente de policía, Michael Poulsen, agente del FBI, y el asesino ruso. Aunque un poco menos, también tendrá su protagonismo Tessa, amiga de Katya y quien descubre el cadáver.

 

Elizabeth acaba de reincorporarse al departamento después de unos meses duros en lo que no ha podido librarse de las pesadillas. Tiene un carácter duro y odia a su nuevo compañero del FBI. Poulsen es el típico agente chulo y trae de cabeza a la detective. Él no entiende por qué es un caso compartido si esto atañe al círculo de Maksimov y es su departamento quién debería llevar el caso relacionado con la mafia. Los dos tienen un pasado que no quieren que el otro descubra aunque es inevitable que al final se acabe sabiendo todo.

 

Por su parte Tessa es la mejor amiga de Katya y aunque no aporta mucha luz a la investigación en un principio, su historia nos acabará proporcionando muchos datos que nos ayudarán a desentrañar el misterio de la muerte de Katya.
Y en cuanto al misterioso asesino, Zahkar Alkaev, poco se sabe de él. Los archivos de la policía no contienen mucha información sobre él pero Poulsen tiene bastante claro que su presencia en la ciudad solo significa una cosa: venganza. Y lo que es peor, por su culpa todo puede acabar en guerra entre los dos capos rusos más peligrosos.
Como veis esta novela tiene muchos ingredientes explosivos que harán que disfrutéis mucho la lectura. Será como estar viendo una serie o una película en la que acompañamos a los personajes durante la resolución del caso. Y de hecho es así como lo he vivido, mientras leía el libro pensaba en que estaría genial que pudiera adaptarse ya sea como peli o como serie.
La parte de la investigación me ha encantado, no son muchos los libros que nos muestran el paso a paso los entresijos del caso y como sacarle partido a las pistas. Y eso habiendo estudiado criminología me fascina. He de decir que Arantxa se documenta a conciencia y todo lo que plasma en el papel es totalmente creíble y preciso (Deberían aprender un poco los de la serie de C.S.I. que aunque me encanta, las máquinas y procesos que usan no se ajustan en nada a la realidad).
Toda la trama es una pasada. Todo está muy bien conectado y todas las subtramas quedan cerradas de forma magistral. Hasta el final no se descubre quien es el verdadero asesino de Katya, y creedme que ese final es apoteósico, me faltó hacerme unas palomitas. Aunque yo intuí un poco antes quien estaba detrás de la muerte de la joven, me ha parecido muy buena la resolución del caso. También me ha gustado mucho cómo termina la novela.
Ay, Ojalá este fuera Poulsen
Como he dicho antes, Arantxa se documenta muy bien y eso se refleja también en la ambientación, los escenarios, el paisaje, en cómo hablan los personajes… Y es que hasta se atreve a poner frases en ruso en boca de algunos personajes y para que no nos perdamos en la conversación ha añadido la traducción al castellano al final del libros (yo no sé ruso, pero supongo que estarán bien jajaja)
La forma de narrar también tiene su punto ya que todo está narrado en tercera persona y nos muestra tanto los puntos de vista de los detectives como los de Zahkar y Tessa y eso hace que sepamos en todo momento lo que está pasando y por supuesto nos arroja muchas más pistas. Además, el ritmo de la novela no decae nunca lo que agradezco mucho en este tipo de libros.
Y hasta aquí la reseña de hoy. Espero que le deis una oportunidad a esta novela y la disfrutéis tanto como yo. Y estoy segura que querréis descubrir el único misterio que no os he desvelado. ¿Quién es Zed? ¿Y por qué ha muerto? ¿Tiene algo que ver con la trama el cuchillo de la portada? Yo ya lo sé. Solo falta que lo descubráis vosotros.

Puedes consultar el original en el blog de Vida de una lectora dispersa

Puedes consultar el original en el blog de Leyendo y tejiendo en Klingon

Buenos dias,

en el libro de hoy la guerra entre las mafias rusas y la policía amenaza con desbordarse y llegar a las calles.

Zed está Muerto – Arantxa Rufo

Sinopsis

Los Ángeles, julio de 2018.
Tessa Britton, una stripper de un club de Los Ángeles, está preocupada porque su amiga Katya ha faltado a clase de baile y tampoco contesta al teléfono. Al acudir a su casa, descubre su cadáver, junto con el de un misterioso hombre tatuado.
Cuando la detective del LAPD Elizabeth Delgado, que lleva de baja casi un año, llega al escenario del crimen, el agente Michael Poulsen, del FBI, le comunica que la víctima es hija de Luka Maksimov, un líder de la mafia rusa que no dudará en enviar a un asesino a la ciudad para vengar su muerte.
En un caso en el que cada uno convive con sus propios demonios, Tessa parece tener todas las respuestas.
¿Era Katya el objetivo o la han asesinado para hacer daño a su padre?
La guerra en Los Ángeles no ha hecho más que comenzar…

Opinión

A la detective Elizabeth Delgado le asignan un caso, en principio, fácil. Tras un año de baja, los especialistas le han dado luz verde para que se incorpore con una doble muerte producida por una sobredosis. Una pareja yace muerta en el sofá de una lujosa casa tras haberse puesto con droga mal cortada.

Hasta aquí todo más o menos normal pero el agudo sentido de Delgado empieza a encontrar incoherencias en la escena del crimen y eso la lleva a tirar de un hilo que se corta bruscamente. La fallecida no es ni mas ni menos que Katya Maksimov, única hija de un líder de la mafia rusa que vivía custodiada por tres guardaespaldas. Así pues, ¿qué ha pasado, qué ha salido tan desastrosamente mal como para que haya aparecido muerta?

Para colmo Tessa, la única amiga de Katya, la única persona que se acercaba a ella, no sabe nada, no ha visto nada, solo encontró el cadáver de su amiga y salió corriendo a llamar a la policía.

Así pues, la inspectora Delgado ha vuelto a la investigación por la puerta grande, con un caso que no sabe como investigar porque todas las pistas quedan en agua de borrajas y no hay ningún testigo que pueda aportar nada. Como si eso no fuera poco, el padre de la difunta toma cartas en el asunto y decide mandar a alguien para que busque y mate al asesino de su hija.

Al más puro estilo de otros grandes de la novela policíaca, llega de nuevo Arantxa a no dejarte soltar el libro hasta el final. En esta lectura no sabes quien es el asesino ni de qué va todo hasta los últimos capítulos.

Porque en este libro no es oro todo lo que reluce. Cada personaje tiene sus secretos, su pasado oculto que amenaza con salir y desbordar el presente, sus motivos para estar callado, mentir u ocultar gran parte de la verdad.

La narración se produce desde diferentes puntos de vista y en capítulos breves; a pesar de que esto nos da mucha información en conjunto, ya que sabremos más que los que nos cuentan las cosas, es difícil prever por donde van a ir los tiros y quien anda detrás de todo el embrollo. El pasado de algunos personajes se mezcla con el presente pero no se desvela todo de golpe, sino poco a poco para mantener el interés. Habrá nuevas incorporaciones al elenco de malos y buenos para que se lie la historia un poco más, porque ya se sabe que si las cosas van mal, siempre pueden ir peor.

Hay momentos de tensión, otros que te darán pena o tristeza por alguno de los protagonistas y otros que te darán algo de repelús por las descarnadas descripciones. Sentirás la frustración de los investigadores al darse una y otra vez contra el muro del silencio en que se encierran los pocos que saben algo del tema y vivirás el miedo con el que estos conviven día tras día al saberse observados de cerca por alguien de la mafia.

Los personajes están bien definidos, con sus defectos y virtudes, con sus momentos de bajón, reflexión o impulsividad y hay para todos los gustos: te van a caer bien, mal, fatal o vas a tener ganas de estrangularlos tu mism@ y ojo que todos estos sentimientos se pueden aplicar al mismo personaje.

La inspectora Delgado es una mujer que viene de una larga temporada fuera de la investigación y se encuentra con un caso que no va a ser capaz de soltar en unas horas; la madeja es cada vez más grande y le endosan al agente Poulsen del FBI, guasón y con ganas de tocarle las narices a Delgado más allá de lo que su instinto de supervivencia le aconseja incansablemente. Ambos, sin embargo, saben ser profesionales y dedicarse a la trama que se les ha puesto por delante.

Tessa es una muchacha que quiere ser bailarina, tener su escuela de danza pero se ve enmedio de una vida que no le gusta: bailando pole dance para grupos de babosos y dejando que sus sueños se diluyan entre los billetes que le meten por el tanga o el maquillaje que tapa los moretones de las palizas que recibe. Aquí veremos también su lado más humano y sensible, como sufre por su amiga perdida, por no haber sido capaz de ayudarla o prever que algo malo le pudiera suceder.

Personajes e historia que no dejan indiferente, trama que engancha de principio a fin y un caso que se enreda más cuanto más se investiga hacen de este libro una lectura que encantará a los apasionados de la novela negra y los thrillers policíacos. No tiene nada que envidiar a otros grandes escritores del género.

¿Recomendado? Claro que si, sin ninguna duda. Sobre todo si quieres saber quien es Zed y porqué está muerto…

Muchas gracias a la escritora. Compra el libro AQUI y lee la reseña del anterior AQUI.

Puedes consultar el original en el blog de https://tejiendoenklingon.blogspot.com/2019/02/zed-esta-muerto-arantxa-rufo.html

Puedes consultar el original en el blog de Escaparate Literario

 

Opinión personal

 

Los que me conocéis desde que empecé en esto de «bloguear» sabéis que antaño, justo antes de la primera glaciación, fui una de las primeras que reseñó autores noveles y que, en algunos casos, peleé como una jabata para que una editorial les hiciese caso.

Un claro ejemplo es LaAutoraALaQueSeLeHaSubidoElÉxitoALaCabeza, de cuya primera novela fui la primera reseñadora (que  no quiere decir que esté donde está por mí, pero en algo sí que contribuí, aunque ella se haya olvidado de muchas manos que le dieron de comer).

Prosigo, que me enrollo como una persiana. He estado muchísimo tiempo reseñando a autores reconocidos, conocidos y noveles, hasta que llegó un momento que me saturé de tener siempre la bandeja de correo llena, de las malas formas y de todo lo que eso conlleva.

Desde que empecé con esta web no había reseñado ningún libro que no fuese de una gran editorial, pero creo que esta novela que hoy os traigo se merece estar aquí por méritos propios, porque es (ya lo veréis en una entrada que publicaré en breve pero que ya está programada) una de las mejores novelas que voy a leer este año (y en mucho tiempo).

Estoy hablando de Zed está muerto, de Arantxa Rufo. ¿Vosotros pensáis que si la novela no fuese buena iba arriesgarme a sortearla en el blog dedicada por la autora? Tendría que estar cuerda y no lo estoy. Si queréis apuntaros al sorteo, pinchad en este enlace (tenéis hasta el 5 de diciembre).

Os cuento: Tessa Britton está preocupada porque su amiga Katya no ha asistido a clase y no le coge el teléfono. Se presenta en su casa y allí descubre su cadáver.

La investigación del asesinato es asignada a la detective del LAPD Elizabeth Delgado, que lleva de baja casi un año.

Cuando llega al escenario del crimen, el agente del FBI Michael Poulsen le comunica que el caso es de su agencia, porque la víctima es Ekaterina Maksimova, hija de un mafioso ruso.

Todo se complica cuando llega desde Moscú Zed, un asesino profesional a las ordenes de Luca Maksimov, para vengar la muerte de la joven.

¿Es Katya el objetivo o la han matado para presionar a su padre?

Estructurada en un prólogo (Matar),  tres partes (Mentir, Bailar Morir) subdivididas a su vez en capítulos titulados y datados, la novela está ambientada en Los Ángeles  y se desarrolla entre el 19 de julio y el 3 de agosto de 2018.

Utilizando un narrador omnisciente en tercera persona (excepto el prólogo, que está narrado en primera por un narrador personaje) y siguiendo un orden cronológico lineal roto por algunos flashbacks, tiene una trama compleja, muy sólida y muy bien armada, sin fisuras y totalmente coherente, en la que todo termina encajando en su sitio y todas las piezas quedan perfectamente ensambladas cuando llegamos al desenlace, que es grandioso.

Zed está muerto es para mí (Montse Martín) una novela infinitamente mejor que muchas de las que llenan los escaparates de las librerías y de las grandes superficies, y os voy a explicar por qué. Vamos allá:

 

  • Este es el segundo libro que leo de esta Arantxa Rufo, después de haber devorado En el punto de mira. Y como en el anterior, lo primero que me ha llamado la atención es que muchos autores consiguen buenos finales, pero pocos escritores son capaces de conseguir buenos principios: y Arantxa es uno de ellos. Una vez puede ser casualidad, dos se llama talento. Ese prólogo, escrito en primera persona como ya he adelantado, nos narra el asesinato de Katya, y desde ese mismo momento he quedado completamente abducida por la historia, porque necesitaba saber quién y por qué, porque el cómo ya lo sabía.

 

  • La historia es fascinante e inetiquetable, porque acompañamos a Elizabeth y a Mike en una investigación policial; pero tiene el ritmo de un thriller y la temática de una novela negra, pero de las negrísimas como el carbón, no gris marengo.

 

  • Me ha gustado mucho la estructura de la novela, con capítulos protagonizados por diferentes personajes y cambiando constantemente el cambio del foco de un narrador omnisciente. Los hechos se van relatando desde el punto de vista de cada personaje, pero en ningún momento se repite nada. Es decir, cada uno cuenta su versión de los hechos, pero continuando en el punto en el que lo dejó el personaje anterior. Era difícil conseguir que la autora no nos diera información por duplicado (o triplicado) y ha logrado que todo lo que nos dice cada personaje sea nuevo.

 

  • Que los capítulos estén titulados y datados es una opción muy acertada. En todo momento sabemos dónde estamos, quién está protagonizando el capítulo y al saber en qué personaje se centra no hay lugar a ninguna duda al cambiar el foco del punto de vista del narrador. Porque aunque cada personaje tiene entidad propia y sabemos perfectamente a cual de ellos está dedicado cada capítulo, no viene mal tener la información desde el principio.

 

  • Porque no le ha temblado el pulso a la hora de describir escenas crudas y violentas, porque sería ridículo que en una novela protagonizada por un asesino de la mafia rusa no hubiera violencia y sadismo. Describe con pelos y señales torturas, asesinatos, abusos… Hay sangre, mucha sangre; y muertes, muchas muertes, y están contadas con el realismo necesario para que podamos visualizarlas perfectamente.

 

  • Porque Zed está muerto es una novela muy visual, muy cinematográfica. ¿Qué mejor escenario que la meca del cine para hacer una novela de estas características, en la que cada escena parece un fotograma?

 

  • El ritmo va in crescendo a lo largo de la novela, porque los cambios de escenario y de foco del narrador agilizan muchísimo la historia. Además, como ya he adelantado, no  se repite y retomamos, en la mayoría de las ocasiones, en el momento inmediamente siguiente en el que lo dejamos en el capítulo anterior.

 

  • Los personajes están impecablemente caracterizados, con una Elizabeth Delgado sublime y una evolución de todos (Mike, Tessa…) magnífica. Son completamente redondos, poliédricos, llenos de matices. Ninguno es completamente perfecto. Y ha huido de la dualidad bien/mal, que es algo que los lectores detestamos. He sospechado de todos y cada uno como posibles asesinos de Katya y, obviamente, no he acertado.

Elizabeth Delgado es una detective de la policía de Los Ángeles que lleva un año de baja por enfermedad; para calmar su ansiedad, boxea. En ningún momento cae en el arquetipo de policía atormentada, al contrario, es una persona que lucha con uñas y dientes para superar su «trauma». Es una mujer fuerte y poderosa, no un florero.

Mike Poulsen es un agente del FBI que al principio me ha caído como una patada en la boca del estómago pero que, conforme lo iba conociendo, me ha ido gustando cada vez más y más.

Tenemos a Tessa, una estríper que baila en un club de Los Ángeles, la mejor amiga de Katya, con la que me ha pasado lo mismo que con Mike, y he terminado empatizando totalmente con ella.

Y Zed, el asesino ruso que llega a Los Ángeles para vengar la muerte de la hija de su jefe; que no sé cómo lo hace Arantxa pero termino «enamorándome» de sus asesinos (con el libro anterior me sucedió lo mismo); ¿será que hace unos personajes tan humanos, tan de carne y hueso, que por eso termino rendida a sus pies aunque sean asesinos? Eso o que yo tengo una psicopatología y que me falta el canto de un duro para terminar haciendo lo mismo que Zed; creo que con un par de días aprendiendo a manejar el finka puedo hacerle la competencia y convertirme en la asesina de tu próxima novela.

En cuanto a los secundarios, tanto los mafiosos como los que tienen apariciones puntuales, todos dotados de una personalidad propia.

 

  • Los monólogos interiores de estos personajes, porque gracias a ellos conocemos algunas partes de su vida. También las luchas internas que sufren entre lo que deben y lo que quieren hacer.

 

  • El desenlace me ha dejado ojiplática porque aunque he sospechado de todos y alguno tenía que ser, tiene algún giro narrativo que me ha dejado tiritando.

 

  • Pero, además, la forma en la que cierra la novela es para quitarse el sombrero y ponérselo solo para aplaudir hasta que te sangren las manos. Ese recurso es de una persona con más oficio, no de alguien con solamente dos novelas autopublicadas.

Resumiendo, que dice el Maestro: En el punto de mira fue una de mis novelas favoritas de 2016. Tenía muchas ganas de leer Zed está muerto para saber si tenía la misma calidad. Y la ha superado con creces. El prólogo, impactante, es un gancho perfecto para atraparnos en una historia fascinante e inetiquetable, con una investigación policial, el ritmo de un thriller y la temática de una novela negra. Un imperdible. Una de mis mejores lecturas de 2018.

Puedes consultar el original en el blog de Escaparate Literario

Puedes encontrar la reseña original en el blog de Letras imposibles

El pasado 4 de octubre salió a la venta Zed está muerto, la esperada segunda novela de la escritora Arantxa Rufo, quien irrumpió en el mundo literario hace dos años con En el punto de mira, obra que fue reseñada en este blog días después de su publicación.

Quienes caímos en las redes de Kathleen Addams y el inspector Daniel Ryman anhelábamos el alumbramiento de un nuevo ejemplar que llevase la firma de Rufo, puesto que nos demostró con su debut un interesante dominio de la narrativa policíaca y de los finales abiertos. De hecho, muchos esperaban la segunda parte de En el punto de mira, texto que la autora ha comentado estar fraguando; sin embargo, como ella misma ha afirmado en alguna entrevista, quiso evitar encasillarse en un personaje o saga literaria, por lo que dedicó su tiempo a perfilar otro libro que nada tiene que ver con el primero, salvo por el género elegido.

Con Zed está muerto Arantxa vuelve a adentrarse en los bajos fondos y tienta una vez más la novela negra que tanto le gusta leer.

Se estructura el texto en un prólogo en primera persona y tres partes, relatadas por un narrador omnisciente, encabezada cada una de ellas por un título: «Mentir», «Bailar» y «Morir». Asimismo, estas están divididas en capítulos que, además de poseer título, indican el día y la hora en la que se produce la acción. Los hechos se desarrollarán entre el 19 de julio y el 3 de agosto, por lo que los acontecimientos se suceden y precipitan a un ritmo vertiginoso que acelera las pulsaciones del lector.

En esta ocasión viajamos hasta la ciudad de Los Ángeles, donde es asesinada Ekaterina Maksimova, la hija de un poderoso miembro de la mafia rusa. A la detective Elizabeth Delgado le es asignado un caso a priori sencillo, pero que se verá complicado por los vínculos de la fallecida. La injerencia del agente del FBI Michael Poulsen provocará el consiguiente enfado de la detective, por lo que su relación está viciada desde su inicio. Por su parte, el padre de la víctima enviará a su mejor sicario para que resuelva el asunto a la manera que lo hacen en su mundo, aplicando la ley del talión. A partir de ahí, se sucederán los interrogatorios, las sospechas, las torturas, los golpes y el correr inevitable de la sangre de no pocos personajes relacionados con Katya y su muerte, ya sea bajo el marco de la legalidad o de la venganza.

Aunque la historia pueda parecer demasiado truculenta, dentro de la novela se desarrollan varias tramas paralelas que dejan ver aspectos más íntimos de los personajes que nos ayudan a entender el porqué de sus actos presentes y pasados. Ni todos los policías son rocosos e insensibles, ni todas las bailarinas son frágiles y endebles. Tras la faz de cada uno se oculta una profundidad que la autora sabe trazar con acierto en cada uno de ellos.

Como parece ser habitual en sus textos, los seres que forman parte de su universo literario ofrecen una amplia gama de actitudes. Mientras que hallamos personajes planos que cumplen la función para la que han sido creados sin rechistar, los protagonistas se rebelan, van perdiendo sus aristas y se redondean a medida que avanzan los capítulos hasta adoptar actitudes que no esperábamos de ellos y que sorprenden al lector habituado a que los malos sean siempre malos y los buenos, buenos.

En Zed está muerto Arantxa Rufo logra lo que no todos los escritores noveles son capaces de hacer, superar con su segunda publicación a la primera. El miedo a decepcionar a su público suele atenazar la pluma de muchos autores; no obstante, a ella parece haberla motivado luchar contra las expectativas al crear una historia aun mejor que la anterior.

En una lectura profunda de la misma, se percibe una madurez narrativa en este nuevo texto y un trabajo más concienzudo al elaborar la trama y perfilar a unos personajes que el lector termina adorando u odiando. Si el escritor es capaz de que quien se adentra en sus páginas sienta como reales a uno seres que no son más que entes de ficción, es que ha sabido desarrollar bien su trabajo, y Rufo lo ha conseguido de una manera notable.

Al ser lectora compulsiva y catar todo tipo de obras, me atrevo a decir que Zed está muerto, pese a ser una novela autopublicada que carecerá de campañas publicitarias pomposas, supera a otras de su género que han sido presentadas al público por editoriales de renombre. Mucho me temo que en los últimos años se está priorizando la imagen pública del autor antes que la calidad de lo escrito, por lo que el mercado independiente está aumentando su valor para quienes sienten apego por la buena literatura.

El consuelo que nos queda, discreto lector, es que el tiempo colocará a cada cual en su sitio. O no. De momento, te invito a que disfrutes con esta novela de acción en la que el baile y la música se entremezclan con las balas y la sangre para distraernos de lo principal: ¿quién mató a Ekaterina?

Puedes encontrar la reseña original en el blog de Letras imposibles

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